P. GARCÍA-BAQUERO. CÓRDOBA
Padres desesperados hasta ahora dirimían las diferencias con sus hijos menores, aún en casos de conflictos graves, en el más íntimo ámbito familiar, pero esto ha cambiado. Ya son muchos los progenitores que ante situaciones límites de maltrato por parte de sus hijos llaman, «sin inconvenientes», al despacho de la Fiscalía de Menores de Córdoba para buscar una solución, a sabiendas que ésta puede pasar por echar a sus propios hijos de casa por su mal comportamiento. En concreto, se han multiplicado por cuatro en el último año las denuncias a hijos por malos tratos y situaciones límites a las que les pone sus vástagos. Han pasado de los 47 casos registrados por la Fiscalía de Menores en 2005 a los 169 expedientes (un 359% más) incoados por delitos o faltas en el ámbito familiar en la memoria expuesta ayer en rueda de prensa por el fiscal jefe de la Audiencia Provincial de Córdoba, José Antonio Martín-Caro.
La Fiscalía intervino a lo largo de 2006, en caso de 2.597 menores, de los que una importante bolsa, (1.214) tenían entre 16 y 18 años. Al tratarse de chicos adolescentes o menores de 18, el caso se resuelve con la imposición a estos niños de una medida de convivencia con un grupo familiar o educativo, con lo que se saca al menor del ámbito familiar, o una medida de libertad vigilada con la intervención de los equipos de tratamiento familiar.
El internamiento, última opción
Sólo en los casos más excepcionales -extremo en el que hizo especial hincapié el fiscal jefe de la Audiencia- se decreta el internamiento en un centro de menores.
De hecho, no sólo en estos casos de maltrato a padres, sino en el total de los expedientes con menores, la mayoría de las medidas impuestas en sentencias durante el pasado año ha sido la de prestación de un servicio en beneficio de la comunidad (194), seguida de la libertad vigilada (11), permanencia en fin de semana (74) y del grupo de «otras» (36), que incluye un centro de día y tareas socioeducativas.
Hay que recordar que hasta este año, a los menores no se les podía aplicar la medida de alejamiento de acuerdo con la Ley del Menor.
Sobre este asunto, Martín-Caro hizo un llamamiento a las administraciones públicas e instituciones para que «se impliquen más con los trabajos en beneficio de la comunidad, porque de ellos, como su propio nombre indica, nos beneficiamos todos, tanto los menores que aprenden y son aleccionados, como los que reciben los servicios». En esta misma línea, la segunda medida más aplicada fue la libertad vigilada, en la que, según los fiscales, «los educadores hacen una gran labor, obteniendo resultados muy satisfactorios». Y es que con frecuencia se impone el cumplimiento de una obligación, siendo las más recomendadas, según informa el equipo técnico de apoyo, la de someterse a un curso formativo laboral, sobre todo, en el caso de menores de 16 ó 17 años, a través de escuelas taller, casas de oficios, o cursos organizados por Diputación o ayuntamientos.
Menores de 14, impunes
El problema más grave reside en los menores de 14 años, que con la nueva Ley del Menor en la mano -que entró en vigor el día 1 de enero de 2001- quedan impunes, aún cuando hasta entonces, sí los recogía la ley y se podía actuar con ellos.
La Fiscalía tiene claro, y así lo ha vuelto a pedir en la memoria que ha entregado al TSJA, que es necesario abarcar esta franja de edad, porque en la mayoría de estos casos se puede actuar y corregir. «Mientras antes se actúe con los niños, más posibilidades de corregirles hay, ya que la mayoría de ellos suele ser reincidente y sólo llegan a nosotros cuando tienen 14 años y han cometido ya hechos más graves», aseguró Martín-Caro. El caso es que la ley los considera a partir de los 13 años responsables de consentir o no relaciones sexuales e inmaduros para asumir otros deberes. «La Ley del Menor no es mala, tiene sus cosas buenas, pero ésta deberían corregirla», concluyó el fiscal jefe de la Audiencia Provincial.
Un total de 402 menores de 14 años cometieron algún acto delictivo el pasado año, lo que representa una quinta parte de los expedientes